A los compañeros, compañeras y corrientes participantes del debate “Coordenadas políticas y económicas para enfrentar el ajuste. ¿Es posible la unidad de la izquierda y los trabajadores?”. Por: Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS)

Compañeros y compañeras, exponemos de manera breve algunas de las ideas centrales que sostenemos y que son de conocimiento público, bien por nuestra prensa o documentos presentados en diferentes escenarios. Partimos del supuesto que hay acuerdo en los planteamientos de la convocatoria relativos a la necesidad de la organización de la clase obrera y la izquierda clasista para enfrentar el ajuste, así como de discutir niveles de coordinación y unidad de acción entre “quienes levantan las banderas de la independencia política de la clase obrera” frente a la oposición de derecha, el chavismo y cualquier otro proyecto burgués.

No abundaremos entonces en fundamentos al respecto, nos limitaremos a plantear tres aspectos que nos parecen importantes para la discusión planteada: qué métodos de lucha y organización plantear hacia las luchas del movimiento obrero; qué programa levantar ante la crisis y el ajuste en curso; y una importante discusión sobre la táctica del frente único obrero.

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Autoorganización y democracia obrera

¡Unidad de los trabajadores y democracia obrera! Contra las divisiones impuestas por los patrones y avaladas por las burocracias sindicales, impulsemos la unidad desde las bases en lucha. Asambleas, comités de conflicto y espacios comunes entre fijos y contratados, de nómina y tercerizados, sindicalizados y no sindicalizados. Si las directivas sindicales se niegan a la solidaridad y a la unidad de las filas obreras, las bases organizadas y en lucha deben imponerla, apoyadas en las decisiones de las asambleas de base. Así mismo, podemos impulsar espacios de discusión y lucha comunes de los trabajadores que las burocracias mantienen separadas en varios sindicatos o federaciones. La base es la más amplia democracia obrera, la libertad de los trabajadores y tendencias obreras de discutir y plantear sus posiciones, y las decisiones soberanas de las bases en lucha.

Coordinación de las luchas y solidaridad de clase. ¡Basta de luchas derrotadas por quedar aisladas! ¡Basta de compañeros despedidos o enjuiciados sin que se active la solidaridad de clase! ¡Debemos golpear juntos para que no nos sigan golpeando a todos por separado! ¡Si tocan a uno, tocan a todos! No puede pasar más que haya compañeros enjuiciados o incluso encarcelados sin que las organizaciones obreras no desarrollen amplias campañas nacionales de denuncia y de lucha para exigir la anulación de los juicios y la liberación de los presos. Unificar los reclamos y las movilizaciones. Así como ha habido casos en que un día nos coordinamos para movilizamos trabajadores de distintas fábricas a una inspectoría por problemas comunes, debemos potenciar esa unidad, con pliegos de lucha que integren las demandas de los distintos trabajadores y movilizaciones comunes, por sector, estado y nacionalmente.

¡Desplazar a las direcciones burocráticas! ¡Convertir los sindicatos y federaciones en organizaciones de lucha clasistas! Necesitamos organizaciones que no funcionen como camarillas por encima de los trabajadores, a espaldas de la base, sino que se manejen democráticamente, con el método de las asambleas de bases, dirigentes que ejecuten lo que las bases decidan y con mandatos revocables. Necesitamos organizaciones que no sean correa de transmisión de proyectos nacionales patronales. Es decir, necesitamos sindicatos con total independencia de clase ante cualquier proyecto político que se proponga sostener la explotación (sea la MUD o el gobierno), es una condición para que sean verdaderas organizaciones de lucha clasista, que nos permitan además dirigirnos al conjunto del pueblo explotado y pobre para tejer una poderosa alianza obrera y popular contra las políticas capitalistas. ¡Por eso debemos sacarnos de encima a las respectivas burocracias y poner al frente direcciones obreras clasistas, democráticas y combativas!

¡Por un verdadero encuentro nacional de trabajadores en lucha! Necesitamos encuentros de trabajadores en los que se puedan debatir ampliamente todos los problemas y definir planes de lucha y movilización unificados. ¡Pero no encuentros solo de algunos cuantos dirigentes sindicales o de sus corrientes político-sindicales! Encuentros que expresen a la bases organizadas y en lucha. Encuentros organizados en días y horas en que los trabajadores puedan ir, no en horarios en que solo pueden ir los directivos sindicales liberados de trabajo. Encuentros con delegados votados previamente en asambleas de bases en sus respectivos lugares de trabajo y con un mandato de estas: los trabajadores y trabajadores deben saber qué se va a discutir en esos encuentros, cuáles son sus objetivos y las propuestas en discusión, y definir en asambleas sus delegados/as y las posiciones que van a llevar. Encuentros que no se queden en discursos sino que emanen resoluciones concretas para avanzar en la lucha. Mientras no sea posible un verdadero encuentro nacional, podemos ir dando pasos en encuentros regionales o por sector, con el objetivo puesto en un encuentro nacional que se dote de un programa y plan de lucha para responder a las necesidades de la clase trabajadora y del conjunto del pueblo pobre, marcando pasos en la lucha de los trabajadores por disputarle a los distintos proyectos burgueses la hegemonía social y política del pueblo trabajador.

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Un programa para que la crisis no la siga pagando la clase trabajadora y el pueblo pobre

CONTRA LA INFLACIÓN Y EL ALTO COSTO DE LA VIDA

¡Salario igual a la canasta familiar y escala móvil de salario! Que ningún trabajador gane menos de lo que cuesta una canasta básica familiar. Indexación salarial periódica de acuerdo al aumento de la inflación. Que los salarios sigan el ritmo del aumento de los precios es una medida elemental de defensa del nivel de vida de la clase obrera y el pueblo.

¡Discusión y aprobación de los contratos colectivos vencidos!

No más aumentos por el gobierno. Comités obreros y populares para el control de precios. El “control de precios” del que habla el gobierno es una farsa, no solo se respeta los márgenes de ganancia de los capitalistas, sino que autoriza aumentos importantes Un verdadero control solo lo podemos ejercer los que no tenemos ningún compromiso con las ganancias empresariales: delegados/as electos democráticamente por la base en los lugares de trabajo y en las comunidades.

CONTRA LA INFLACIÓN Y LA ESPECULACIÓN

Que los monopolios y grandes empresas de alimentos y medicinas sean públicas y administradas por los propios trabajadores, con la participación de las comunidades. La alimentación y medicinas de millones no pueden depender de la sed de ganancias de un puñado de empresarios o de sus cálculos políticos. Para que esto no sea más un arma de chantaje de estos monopolios contra el pueblo, estas empresas deben pasar a propiedad pública, pero no en manos de burócratas del gobierno sino gestionadas directamente por sus trabajadores, con participación de las comunidades.

CONTRA LAS SUSPENSIONES Y DESPIDOS

¡No más familias en la calle! Para los patronos siempre la primera variable de ajuste para mantener sus ganancias somos los trabajadores: congelar o reducir derechos, o directamente despedir. ¡Detrás de cada trabajador hay una familia, no podemos considerar como “natural” que las arrojen a la calle, al desespero del desempleo! ¡No es “normal”! Por otro lado, cuando se logran fallos a favor de los trabajadores las empresas los desconocen y las Inspectorías del Trabajo no hacen nada serio para hacerlos respetar. ¡Ni un despedido más! ¡Cumplimiento de las órdenes de reenganche!

Ocupación y control obrero de toda empresa que despida masivamente o amenace con cerrar.

Si los capitalistas dicen que no pueden siquiera garantizar el derecho al trabajo, para mantener ellos sus márgenes de ganancia, entonces ¡no puede estar en sus manos el control de las fuentes de trabajo! No podemos resignarnos a la miseria de familias enteras por culpa de la voracidad capitalista. ¡Ocupación y control obrero de la producción de toda empresa que despida masivamente
o amenace con cerrar!

Publicación de toda la información financiera de las empresas. Acceso irrestricto de los trabajadores a las cuentas de las empresas. Que “las cuentas no dan”, es un argumento común de los patronos contra las demandas obreras y para justificar los despidos. ¡Que muestren toda la verdad de sus ganancias! ¡Los trabajadores no tenemos menos derecho que los empresarios a conocer toda esta información!

CONTRA LA CRIMINALIZACIÓN Y REPRESIÓN A LOS QUE LUCHAN

¡Fuera el SEBIN, el CICPC y la GNB de las fábricas y lugares de trabajo! ¡¿Cómo es posible que por organizarse, hacer una asamblea o luchar por un contrato tengamos que soportar las amenazas y hasta la represión de la “inteligencia” militar y la Guardia dentro de nuestros propios lugares de trabajo?! ¡Abajo la Resolución 8.610! Que legaliza el uso de las FF.AA. y sus armas de fuego en el control de las manifestaciones

¡Libertad a los trabajadores presos por luchar! ¡Anulación de los juicios a trabajadores, campesinos e indígenas por luchar! Centenares de compañeros tienen encima juicios con medidas restrictivas o amenaza de prisión, algunos están pagando prisión, por hacer participado de alguna asamblea, ocupación de fábrica, organización de un sindicato o lucha salarial, toma de tierras, paro, ¡o incluso repartir un volantes!

CONTRA LOS ATAQUES AL BOLSILLO DEL PUEBLO TRABAJADOR

Eliminación del IVA. Este es un impuesto regresivo, porque se pecha el consumo del pueblo, es heredado de los tiempos del neoliberalismo y el chavismo lo ha sostenido. ¡Que paguen los que más tienen! ¡Que financien el Estado los que viven de la explotación y la usura a las mayorías! ¡Fuertes impuestos a las ganancias capitalistas! ¡No más devaluaciones! ¡Basta de hacer pagar el ISLR a la clase obrera!

CONTRA LA ESCASEZ DE DÓLARES, EL SAQUEO IMPERIALISTA Y LA FUGA DE DIVISAS

¡Cese al pago de la deuda externa! Basta de dedicar miles de millones de dólares al capital financiero internacional, mientras el país padece escasez de dólares, y se necesitan recursos para los hospitales, escuelas y empresas públicas. ¡Dinero para los hospitales, escuelas, viviendas populares y salarios, no para la usura de esa deuda eterna!

¡No más pagos de “indemnizaciones” por las estatizaciones! ¡Ni un dólar más para esas transnacionales que durante muchos años se llevaron multimillonarias riquezas de nuestro país!

Nacionalización 100% de la industria petrolera y del gas, bajo control obrero y popular. Para que controlemos realmente esos recursos, sin transnacionales imperialistas y no bajo control de burócratas del gobierno, sino de delegados de los trabajadores y las comunidades.

¡Repatriación de los dólares que los empresarios tienen en el extranjero! Ha habido una gran fuga de dólares a manos de empresarios y redes de corrupción. Entre 2003 y 2013 aumentó 340% la cantidad de dólares de particulares depositados afuera. Para 2014, sumaban unos 200 millones US$. ¡Y esto en medio de una crisis con centro en la escasez de dólares! ¡Todos los empresarios y grandes propietarios deben ser conminados a repatriar inmediatamente esos dólares, so pena de ser expropiados sus bienes y su pase a administración por organismos de los trabajadores y las comunidades electos democráticamente, no elegidos a dedo por el partido de gobierno ni sus funcionarios!

Banca estatal única y Monopolio estatal del comercio exterior, bajo control obrero y popular.

Para cortar las maniobras de los grupos económicos que lucran con los movimientos cambiarios, fuga de capitales, importaciones, que el comercio exterior sea monopolio estatal y bajo control obrero y popular. Los bancos tienen el control real de la economía, además son el sector más rapaz de la burguesía, hay que expropiar a estos especuladores, estableciendo una banca estatal única, controlada por los trabajadores y usuarios de escasos recursos, en función de las necesidades de las masas populares y las del país.

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La táctica revolucionaria del frente único obrero

La unidad de la clase obrera para enfrentar el ajuste por supuesto que incluye tomar en cuenta a las direcciones reales del movimiento obrero, a las organizaciones sindicales que, en su mayoría, son correas de transmisión del gobierno, los empresarios privados o la oposición burguesa. En ese sentido, es de primera importancia discutir desde qué perspectiva se plantea la “unidad de acción” con este corrientes y direcciones.

Es una obviedad que si entre los trabajadores no hubiese distintas capas, sectores, ideologías y aparatos políticos, no tendría sentido plantearse la táctica del frente único obrero, más aún, si no existiesen en la clase organizaciones centristas, reformistas, proburguesas, sería una tarea sencilla para el partido revolucionario agrupar tras de sí al conjunto de la clase, y sería superfluo pensar en un Frente Único (FU). El FU es entonces a la vez una necesidad de la clase y una táctica: una necesidad para sumar fuerzas como clase para la defensa de sus conquistas (democráticas o económicas), y una táctica para ganar mayor influencia entre la clase, precisamente combatiendo a los agentes –conscientes o inconscientes– de la burguesía en su seno. Es una táctica subordinada a la política de crear alas revolucionarias con conciencia de clase al interior de los sindicatos y el movimiento obrero en su conjunto, combatiendo sus propias direcciones reformistas y proburguesas.

Por eso el FU puede implicar la unidad de acción con los dirigentes reformistas y proburgueses de la clase obrera con el objetivo de lograr avances en la acción y movilización de las masas obreras, para que al calor de la intervención común en la lucha la clase obrera no solo derrote los planes patronales o gubernamentales, sino también haga la experiencia política con sus propios dirigentes y ganarlas para las posiciones revolucionarias. La cuestión es que la clase trabajadora “puede ser ganada en la arena del movimiento sindical solo si se enfrentan el punto de vista y los métodos revolucionarios con los de los reformistas en el terreno de la acción de masas, preservando al mismo tiempo el más alto grado posible de unidad en la acción” (Trotsky, Las tácticas del Frente Único).

No puede haber confusión al respecto, en todo momento la táctica del FU apunta a una unidad de acción entre distintas corrientes y capas de los trabajadores y trabajadoras para la defensa de ciertas conquistas, con el objetivo inseparable de acelerar la experiencia de las bases obreras con sus propios dirigentes reformistas.

En el movimiento obrero no es sólo directamente la burguesía quien moldea a la clase para aceptar el sistema capitalista sino también sus agentes entre los trabajadores, la burocracia sindical que está al frente de las organizaciones obreras y la vida cotidiana de la clase, que dirige sus luchas, las limita, las derrota, moldea sus aspiraciones, etc. Por tanto, no se podría pretender combatir a la derecha y al gobierno cuestionando solo con denuncias a los representantes políticos de estos polos, mientras se conviva pacíficamente con sus representantes en el seno del movimiento obrero; el combate contra el capitalismo no puede reducirse a la denuncia ideológica o propagandística en general sin combatir a los propios aparatos y dirigentes contrarrevolucionarios que este tiene al frente de los trabajadores.

En ese sentido, en momentos en que la oposición de derecha recupera fuerzas y apoyo popular, ante el atolladero y fracaso del chavismo, no solo se debe combatir en el movimiento obrero a quienes pretenden ocultar la realidad hablando solo de “guerra económica” para eludir las responsabilidades del gobierno, sino también a quienes conscientemente corta la realidad nacional de tal manera que la centralidad la tienen las denuncias a los ataques del gobierno a la clase obrera, más no los ataques de los empresarios privados y el programa económico reaccionario de la oposición. Hay pues dirigentes sindicales muy prestos a “defender” a los trabajadores frente al gobierno, más no frente a los capitalistas privados, a quienes más bien defienden de los “ataques del gobierno a la propiedad privada”. Un frente único no puede ser sino a condición de combatir a semejantes agentes de la burguesía en las organizaciones de nuestra clase.

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Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS)

Enero de 2016.

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