Theotonio: de la Dependencia al giro a la derecha. Por: Rolando Astarita

En una nota anterior (aquí) he planteado que bajo el paraguas de la llamada heterodoxia, se agrupa un extenso abanico de economistas, antes más o menos radicales, que se han convertido en defensores de gobiernos capitalistas. Decía también que este fenómeno se inscribe en un giro de muchos intelectuales que en las últimas décadas abandonaron cualquier compromiso con una política de clase; y presentaba el ejemplo del marxista Anwar Shaikh, de la New School de Nueva York.

Pues bien, otro caso representativo es Theotonio Dos Santos, quien por estos días ha sido homenajeado por el primer Congreso de Pensamiento Económico Latinoamericano. El evento se convocó bajo un lema que encierra toda una definición política e ideológica: “Amanecer y consolidación de los gobiernos populares en América Latina. Desafíos para profundizar la transformación estructural”. Fue organizado por la Asociación del Pensamiento Económico Latinoamericano, y patrocinado por Presidencia de la Nación y otros organismos estatales. Entre los oradores anunciados figuraron Carlos Tomada y Axel Kicillof, ministros del gobierno de Cristina Kirchner; Silvina Batakis, ministra de Economía de la provincia de Buenos Aires; y Marcelo Zabalaga Estrada, presidente del Banco Central de Bolivia.

Para quienes no lo tengan en el radar, Theotonio Dos Santos fue un referente de la corriente de la Dependencia, que tuvo mucha influencia –no sólo en América Latina- entre mediados de los años 1960 y los 1980. El eje de la corriente fue la denuncia de la explotación de los países del Tercer Mundo por los países adelantados. Influenciada por la radicalización a la izquierda que provocaron la revolución cubana y el fracaso de los programas desarrollistas de corte cepaliano, la Dependencia planteó que los países atrasados estaban condenados al subdesarrollo; que las burguesías nativas eran socias del imperialismo y de la oligarquía (tesis que iba en contra de la estrategia de revolución por etapas y frentes populares de los partidos Comunistas); y que la alternativa en estos países era entre dictaduras militares, o el socialismo.

En relación con aquellas posiciones, que decía defender desde el marxismo, el giro a la derecha de Dos Santos es notable. Por ejemplo, preguntado por el diario oficialista Tiempo Argentino sobre cómo ve Brasil hoy, y las prioridades del gobierno del PT, el marxista Dos Santos responde que “Dilma (Rousseff) va a dar continuidad a la lucha contra la pobreza absoluta. Eso en primer lugar. Allí está su proyecto de sacar de la pobreza a los 17 millones de brasileños que viven en esas condiciones. Porque el país todavía tiene esas realidades. Ella se va a dedicar a eso muy consistentemente. Su segunda prioridad será resolver el tema educacional del país, una cuestión que es extremadamente grave” (11/09/15). Seguramente Dos Santos cree que el Gobierno del PT busca acabar con la pobreza mediante la ley de tercerización del trabajo (hay 14 millones de trabajadores tercerizados, casi el 30% de la población económicamente activa), y los recortes masivos de gasto fiscal en salud, educación, y planes sociales. Hasta organizaciones sociales no marxistas, como el Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra, MST, han caracterizado al programa económico de Dilma Roussef como “el programa de la derecha”. Dos Santos hoy no llega siquiera a este nivel.

Recordemos también que en 2015 Dos Santos suscribió un comunicado de apoyo al gobierno de Cristina Kirchner, redactado por la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad. La excusa fue la sempiterna cantinela de los oportunistas para defender gobiernos capitalistas: oponerse a “la desestabilización de los medios hegemónicos internacionales, en conjunción con las fuerzas de la derecha autóctona”. Firmaron también Atilio Borón, Ricardo Forster y Luis D’Elía, por Argentina.

Y antes Theotonio elogió la gestión de Chávez porque “ha estado dirigida a la sustitución de una economía rentista del petróleo para una economía productiva…  Se ha desarrollado un plan de seguridad alimentaria bastante fuerte, pues Venezuela compraba leche y productos lácteos, en este momento está atendiendo su mercado interno e incluso ya se inició la exportación de estos productos, que es una fuente fundamental alimentaria para la población. En infraestructura hay avances en la industria del acero, también un desarrollo grande de las refinerías e industrialización del petróleo y otras inversiones en sectores básicos de economía pesada. El gobierno venezolano está nacionalizando gran parte de ese sector y articulando dentro de un cierto grado de planeamiento” (Entrevista, “La entrada del capital internacional no es factor fundamental para el desarrollo de América Latina”, Fernando Ortiz, Cronicon, Argenpress.info,http://pabloraulfernandez.blogspot.com.ar/2010/10/entrevista-con-theotonio-dos-santos-la.html). Aunque, como cualquiera con un mínimo de información lo sabe, lejos de industrializar a Venezuela, el chavismo acentuó el carácter primario de su economía. Esto a pesar de la gigantesca renta petrolera recibida durante una década. Y cualquiera sabe también que hoy ese capitalismo de Estado está en bancarrota, y las masas populares padecen increíbles carencias y privaciones.

Un planteo global pro-capitalista

Las anteriores posturas debemos ubicarlas, a su vez, en un marco ideológico y político burgués más amplio. A igual que ha hecho el castrismo, y las diversas variantes de nacionalismos burgueses y pequeño burgueses más o menos populistas, Dos Santos ubica hoy al neoliberalismo como “el” enemigo a derrotar. O sea, el centro de la crítica no es al modo de producción capitalista, ni a la explotación del trabajo, sino apenas a una forma de política económica del capitalismo. Política económica que, después de todo, es la que siempre adoptó el capital, y sus Estados, frente a las crisis: ofensiva sobre el trabajo para recuperar la rentabilidad del capital. Pero esto no lo puede reconocer Dos Santos, porque se le vendría abajo todo el argumento. Incluso porque debería correr el velo de la hipocresía de tanto “economista heterodoxo” puesto a alto funcionario. ¿O nos olvidamos qué hacían los Kirchner, por ejemplo, en los años del menemismo? (ver aquí para información).

En cualquier caso, el ubicar como eje del combate al neoliberalismo genera el terreno propicio para disimular, bajo palabrería izquierdista, el giro operado a la derecha. El enfoque actual de Dos Santos está sintetizado por  Carlos E. Martins en el Prólogo a la reedición, de 2011, de Imperialismo y Dependencia, (Caracas, Venezuela). Sostiene que el neoliberalismo logró impulsar un nuevo giro expansivo de la economía capitalista a partir de 1994, pero a costa de desequilibrios macroeconómicos, sociales y políticos profundos. Lo cual limita la coordinación de reformas económicas profundas que necesita la economía mundial. Entre ellas, la transición para una gestión compartida de la economía mundial que incluya a los BRICS. La especulación cambiaria y financiera en torno al dólar alcanza proporciones crecientes y restringe la expansión de la economía mundial, y la inclusión de los sectores populares y de las periferias. Se abre entonces el espacio para la afirmación de la contrahegemonía en un proceso histórico colosal que reúne emergencias nacionales, regionales y movimientos sociales de carácter planetario. Los BRICS jugarían un rol clave en organizar esta contrahegemonía; se reuniría así un bloque histórico cuya fuerza económica, política, social e ideológica afectará de manera profunda la hegemonía de EEUU, propiciando la transición rumbo a una gestión cooperativa y democrática de la economía mundial. Brasil podría jugar un rol central en la liberación de América Latina del yugo del imperialismo, Rusia mediando y articulando entre Europa, Asia y Medio Oriente, China y el este asiático proyectándose en el mundo, Sudáfrica teniendo un rol en la integración africana.

De manera que las contradicciones del capitalismo han desaparecido; sus problemas se reducen a la especulación cambiaria y financiera en torno al dólar; y la “contrahegemonía” –Gramsci da para todo- organizada por los capitalismos de los BRICS, podrá traer “la gestión democrática y cooperativa” de la economía mundial.

En conclusión, con estas posiciones podemos augurar muchas más distinciones de distinguidas instituciones burguesas al “distinguido marxista” Theotonio Dos Santos. No hay contradicción. Es el espíritu de la época.

NOTA: La Pipa Rota invita a visitar el blog del Prof: Rolando Astarita: rolandoastarita.wordpress.com

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